La busqueda

0 10 años ago

Otra semana más… el tiempo transcurre realmente despacio cuando no existe forma de ocuparlo. Mejor dicho despacio y relativo ya que no tienes con que comparar, simplemente los minutos avanzan y los días se repiten monótona mente. En mi anterior vida este suceso no tendría la menor importancia(con todo mi cariño y respeto para el aludido), pero en mi estado actual salir a tomar un cacaolat al viena era todo un acontecimiento. Para rellenar el hueco hasta las 6:30 pm me arreglé un poco más de la cuenta y me entretuve un rato rebuscando en el armario. Me dirigí al lugar en cuestión a una velocidad moderada (normalmente llegaba tarde y tenía que adelantar a cualquier automóvil que se cruzase en mi camino), pero como habréis notado las cosas han cambiado (para peor). Durante el camino algo inesperado sucedió, mi móvil comenzó a sonar y apareció en la pantalla un número sin identificar. Frené en seco y me detuve como pude a un lado de la acera. Tenía la esperanza de que fuese algún capullo de infojobs para ofrecerme un maldito trabajo, y así fue en principio, solo que me ofreció una entrevista… ya contaré los detalles en el próximo capítulo pero sólo demostró que los poderosos nos toman por imbéciles y creen que nos conformamos con sus limosnas.

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